El Animal

La Chinchilla es un roedor que constituye una especie no vinculada a otras (ardillas, ratones o conejos). Mide entre 30 y 38 cm de largo en su edad adulta. Tiene una cola larga y tupida; el peso promedio de una Chinchilla es de 800 gr en plena madurez. Destacan sus ojos oscuros y pequeñas orejas erguidas; tiene bigotes largos y sensibles. Las patas delanteras son relativamente pequeñas y cortas y sus patas traseras son fuertes como las de un canguro. Utiliza las patas delanteras como manos para agarrar pequeñas cosas o su alimento.

La tersura, suavidad, finura y sedosidad del pelo de la Chinchilla hace pensar que es un animal frágil, sin embargo, son animales muy resistentes, no producen ningún olor desagradable ni tampoco hacen ruidos molestos. Son relativamente fáciles de criar. Otra característica importante es que no tienen enfermedades ni epidemias; debido a la densidad de su pelo los parásitos como pulgas, garrapatas o piojos son inexistentes. La Chinchilla no requiere de cuidados muy sofisticados y especiales, sólo necesitan 30 gr de alimento diario, agua potable, baño una o dos veces por semana y el cambio de su cama de viruta una vez por semana. El baño lo hacen ellas mismas con una bañera de metal con polvo en la que se meten y se revuelcan dejando su pelo limpio, sedoso y brillante. La Chinchilla es un animal nocturno, duerme durante el día y se alimenta durante la noche.

La calidad del pie de cría es fundamental para que el negocio sea exitoso. Las características que deben tener los ejemplares son las siguientes: animales grandes de buen tamaño, de complexión toruna no arratonada, con un velo negro obscuro que cubra al animal desde la cola hasta la cabeza sin que éste se interrumpa, con un buen contraste entre el negro del lomo y el gris platino de los lados y con una banda blanca con reflejos azules en la panza (a lo que llaman Extra Dark Blue).